Recientemente el Cardenal Sandoval dijo de él:
“Su muerte es un pecado nacional que todos los mexicanos llevamos como una herida oculta en nuestra conciencia histórica, pecado del cual la minoría que ha gobernado a nuestro pueblo no parece haberse arrepentido todavía, pues se ha negado de manera contumaz a reconocerle como el ‘Consumador de la Independencia’ y a darle el lugar que merece en nuestra historia nacional”



